Cuál es la diferencia entre cosmética natural y convencional

Mercado natural en la Farmacia

En los últimos años, el interés por lo natural ha ido aumentando en todos los sectores, desde la alimentación sana, al cuidado de la piel, del cabello. Esto está provocando un reajuste en las farmacias, donde cada vez, debido a su demanda, vemos un espacio reservado para lo natural.

Dentro de dicho espacio podremos encontrar: la fitoterapia, complementos alimenticios y/o aromaterapia.

 

Según los datos del Consejo General del colegio Oficial de Farmacéuticos las ventas de los productos naturales en España representa un 40%.

 

Si estás pensando en incluir en tu farmacia el sector natural, te aconsejo analizar los perfiles de los consumidores que vas a tener. Como referencia te puede servir el artículo publicado de Ainia, elaborado a partir del estudio de consumidores De Euromonitor international.

 

En él detalla que un 53% de los consumidores, serán perfiles de hombre rondando los 41 años de edad, aquel que apuesta por la calidad del producto y el consejo e información adquirida por el farmacéutico o técnico más que su precio.

 

Con un 37% está el consumidor con conciencia global o activista, aquel que mira por el medio ambiente, el que quiere que el producto utilizado, vaya en equilibrio con la naturaleza, elaborado por procedimientos que causen el menor impacto ambiental. Son aquellos que buscan el etiquetaje Eco-bio.

 

Por último, con un 8% se encuentra el sector que va buscando las ofertas, promociones o rebajas, le gusta el trato más cercano. Ser asertivo en la recomendación y una buena comunicación serán la clave para planificar estrategias de ventas.

Según la fuente Beauty Cluster Barcelona Elaboración e IM Farmacias los cosméticos naturales más consumidos son los siguientes:

  • Cremas faciales: 73.5%.
  • Cremas de manos y cuerpo: 59.8%.
  • Jabones: 59.3%.
  • Maquillaje: 52.5%.
  • Desodorante: 50.8%.
  • Aceites: 42.8%.
  • Productos capilares: 32.8%.
  • Higiene bucal y dental: 30.8%.
  • Productos para el bronceado: 21.5%.
  • Productos para bebés: 19.5%.
  • Productos para el cuidado de las uñas: 15.0%.

Observando estos resultados, vemos claramente que es un mercado que se está abriendo fuerte, uno de los motivos por el cual se consumen estos productos, es porque no están testados en animales, son menos dañinos, no contienen parabenos/siliconas, no provocan alergias, y son respetuosos con el medio ambiente.

¿Cuál es la diferencia entre cosmética natural y convencional?

Cosmética convencional

  • Compuesta por más de un 65% de sus ingredientes inertes que están destinados a ofrecer textura, tacto, perfume y conservación.
  • En sus fórmulas se utilizan excipientes como la parafina líquida o aceites de silicona, permitiendo una extensión fácil en la piel. De estos excipientes hay que destacar un inconveniente y es que no son biodegradables.
  • Poseen conservantes químicos y antioxidantes sintéticos, como los parabenos, fenoxietanol, emulsionantes etoxilados (PEG, PPG), así como otros aditivos como colorantes, perfumes y agentes suavizantes sintéticos.
  • Se usan principios naturales y sintéticos como vitaminas, oligoelementos y moléculas sintéticas.

Cosmética natural

Aporta una cantidad elevada de ingredientes activos en su formulación y no contiene ingredientes “de relleno” para aportar texturas, enmascarar ni agregar olores.

 

Las fórmulas están elaboradas con más del 90% de materias primas de origen vegetal. La excepción de algunos productos animales utilizados son la lanolina o las ceras apícolas.

 

Solo se permiten sustancias animales si estas proceden de animales vivos. Como, por ejemplo, el caso de la leche, la lanolina natural, miel etc. Principalmente, estos animales son cuidados con métodos de ganadería ecológica.

 

Dentro de la cosmética natural se encontramos la aromaterapia: terapia natural, derivada de la fitoterapia, que basa su efectividad en la aplicación de aceites esenciales puros, diluidos en una sustancia conocida como portadora, base o vehiculizante. Esta terapia ayuda a complementar otros tratamientos convencionales. El objetivo es retornar el equilibrio físico y emocional a la persona.  Explota la capacidad de los componentes volátiles de los aceites esenciales para estimular las células olfativas nasales, que envían impulsos electroquímicos al cerebro.

 

Los conservantes utilizados son la sal, la miel, arcilla, la calamina, el talco, el ácido benzoico, el ácido ascórbico y el ácido salicílico, estos consiguen mantener los productos más frescos con efecto auto conservante.

 

Por último, aunque no menos importante, me queda mencionar la consideración de que hay que tener en la conservación y almacenamiento de los productos naturales. Sus almacenamientos deben preservar el calor, el aire, la luz y la humedad. Se recomienda que una vez hayan sido comenzados, se conserven en lugares fríos o en frigoríficos, apostando por lugares oscuros y con poca humedad. De esta manera, conseguimos aislarlos de los factores que aceleran su oxidación.

Artículo publicado en www.clubdelafarmacia.com